
DOMINGO DE PASCUA
(05 de Abril de 2026)
Semana de preparación:
Lunes 30 de marzo al Sábado 04 de abril de 2026

AMBIENTACIÓN E INVOCACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO
a. Saludo y acogida…
b. Signo: La Palabra de Dios, un santo crucifijo, un cirio encendido con destellos eucarísticos asemejando una santa custodia y las comunidades de nueva evangelización orando alrededor.
c. Canto inicial…
d. Oración de invocación del Espíritu Santo...
e. Testimonio de vida…
1. LECTURA: ¿Qué dicen los textos?
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 10, 34 a. 37 – 43
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
-«Ustedes conocen lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió la gracia de manifestarse, no a todo el pueblo, sino a los testigos designados por Dios: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos.
Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. De Él dan testimonio todos los profetas: que todos los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados».
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial 117, 1-2. 16-17. 22-23
R. Este es el día que hizo el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Den gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia. R.
«La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es excelsa».
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor. R.
La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente. R.
Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 1-4
Hermanos:
Si han resucitado con Cristo, busquen los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; aspiren a los bienes de arriba, no a los de la tierra.
Porque han muerto; y su vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también ustedes aparecerán gloriosos, juntamente con él, en gloria.
Palabra de Dios
Secuencia:
Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.
Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.
Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es Vida,
triunfante se levanta.
«¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?».
«A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,
los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!
Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua.
Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.
Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa.
Lectura del santo Evangelio según san Juan 20, 1-9
El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor.
2. MEDITACIÓN: ¿ Qué me (nos) dicen los textos?
¡Cristo ha resucitado! Este es el anuncio central de nuestra fe y el corazón de toda la acción pastoral, especialmente en la gran misión evangelizadora que estamos llamados a participar. En la lectura de los Hechos, Pedro proclama con valentía que Jesús, el crucificado, ha resucitado y vive. Él y los demás apóstoles son testigos de esta verdad y han sido enviados a anunciarla, tarea que continúa hoy en la misión de la Iglesia.
Pablo, en su carta a los Colosenses, nos recuerda que la resurrección no es solo un hecho del pasado, sino una realidad que transforma nuestra vida: hemos resucitado con Cristo y, por eso, debemos vivir orientados a los bienes del cielo, con un corazón nuevo. Las misiones, entonces, no son sólo transmitir una doctrina, sino compartir una experiencia de vida transformada por Cristo vivo.
El Evangelio nos muestra a los discípulos frente al sepulcro vacío, pasando de la confusión a la fe. “Vio y creyó”. También nosotros somos llamados a ver con los ojos del corazón y a creer, para luego anunciar.
La Eucaristía, centro de la vida cristiana y fuente de toda misión, es el encuentro real con el Resucitado. Desde ella, somos enviados como testigos vivos a proclamar que Jesús ha vencido la muerte y está presente en medio de su pueblo, especialmente en los más necesitados.
3. CONTEMPLACIÓN: ¿Qué se me permite sentir, según los textos?. Entra en el sagrario de tu conciencia, que está allí en tu corazón y ten un encuentro íntimo con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
4. ORACIÓN: ¿Qué me (nos) hace decir el texto?
Señor Jesús, tú has vencido la muerte y vives para siempre. Aumenta nuestra fe en tu resurrección y haz que seamos testigos valientes de tu amor. Que en cada Eucaristía nos llenemos de tu vida y la llevemos a los hermanos, con alegría misionera y corazón generoso. Amén.
5. ACCIÓN: ¿A qué me (nos) compromete el texto?
PARA CONCLUIR…


